lunes, 10 de diciembre de 2012

Novación de la Declaración Universal de los DD.HH.

 

A 10 de diciembre de 2012, cautivo y desalmado el ejército ilustrado, se declara novada la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyos 30 artículos se encierran en 2:





Art. 1- Toda persona sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición, tiene derecho a endeudarse hasta las cejas. A tasar y ser tasado en sus bienes y contraer créditos en base a estas tasaciones. Ninguna estrechez de cash, rendimientos decrecientes de su trabajo, disolución de su condición ciudadana, debe interponerse entre la persona, el crédito y la felicidad.


Art. 2- Toda entidad prestamista sin distinción de forma societaria, carácter público o preferentemente privado, país de residencia o prácticas empresariales, tiene derecho al cobro preferente de sus deudas, a la planificación fiscal que desee, a la construcción de sociedades interpuestas, productos derivados y en fin, a cualquier actuación destinada a la generación de felicidad a las personas referidas en el artículo 1, y mucho más al cobro de las deudas generadas sean estas pignoradas con la imaginación, gracejo o acerbo cultural del estado, país, círculo, etnia, comunidad, logia o clan que sean.



Entre Pekín, N.York  y Frankfurt a 10 de diciembre de 2.012

jueves, 6 de diciembre de 2012

6-D. Día de la De-Constitución



Suele ser un lugar bastante común entre las izquierdas de estos lares repudiar la constitución o más bien los propios hechos constitucionales. Se suelen considerar como cuerpos normativos que institucionalizan  un orden social y económico injusto. Algo así como la superestructura marco creada por quienes ejercen el poder fáctico económico cuando las constituciones (por ejemplo la del 78) se promulgan.

Nunca me ha parecido un análisis muy lúcido.  Las constituciones, los hechos constituyentes definen un cuerpo normativo que regula la relación entre los poderes del estado y estos con la sociedad. Una condición sine que non para poder aspirar siquiera a regular, controlar o establecer una relación dialéctica con el poder económico. Es decir, puede que una constitución no sea condición suficiente (no lo es) pero si necesaria para establecer un modelo social y democrático.

Creo que lo que nos está pasando en este crisis en parte tiene que ver con esto. Empecinados en pensar que lo institucional era el reflejo de los intereses de los poderosos, la globalización económica y la construcción monetaria y no política ni económica de Europa nos ha pillado a la izquierda en un alegre certamen de coros y danzas regionales.

En efecto, la infraestructura, la evolución hegemónica de determinadas fuerzas productivas (aunque quizás sea un piropo excesivo llamarlas eso en este caso) han determinado la superestructura. Pero en este caso más bien han determinado la no-superestructura. Es decir una auténtica De-constitucionalización de su ámbito de actuación para que se ejerza un papel de predominio fáctico de esas fuerzas productivas (financieras y acumuladoras/subastadoras de capital).

Por eso ahora mismo los estados nación y sus constituciones empiezan a ser simbología más que otra cosa. Ya no se gobierna desde parlamentos sino desde troikas. Por eso una constitución de supuesta rigidez como la española se modifica en un pispás para limitar las opciones de política económica en lo que cae el sol en la playa del Palmar. Por eso el 67% de los españoles dice en una encuesta del CIS que está insatisfecho con la democracia. Por eso hoy he declinado la invitación a leer un artículo de la Constitución por parte de la Delegación del Gobierno.

Por eso y porque si me toca leer el artículo 7, del título Preliminar, el que habla de que los sindicatos como contribuidores a la promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios, o el 131.2 en el que se reconoce la participación sindical en la planificación de la economía, o bien me da la risa tonta, o bien emulo a mi compañero Javier López, Secretario General de CCOO de Madrid.




sábado, 1 de diciembre de 2012

46 años de la huelga de Bandas



Ayer, viernes 30 de noviembre, he tenido el placer de cerrar un breve y sencillo acto rememorando el día que se inició (hace 46 años) la huelga de Bandas. Tenía pensado hacer una loa a los trabajadores y también a sus mujeres (entonces normalmente no incorporadas al trabajo remunerado), al valor de la huelga y a la gestación de la Comisión Obrera de Vizcaya en aquel momento.

Sin embargo anotando algún aspecto de aquel conflicto he decidido cambiar el guión.

  • La huelga de Bandas se dio en un contexto de falta de libertad política evidente.


  • Empezó por problemas concretos (relacionados con rebajas de primas, nuevas formas de organización del trabajo y que se complicó con despidos) y fue adquiriendo una dimensión global. Primero en las empresas del entorno, luego de toda Euskadi, del Estado e incluso con alguna muestra internacional de apoyo.


  • En el contexto de la huelga se produjeron chantajes empresariales con la amenaza de expulsar de sus casas (propiedad de la empresa) a las familias de los huelguistas


  • La huelga se dio en un tiempo en el que se producían importantes cambios en los métodos de producción que trataban de imponerse, evidentemente, mediante la imposición empresarial.


domingo, 18 de noviembre de 2012

¿Existen fuerzas suficientes en Europa para modificar el marco economico y monetario de la Eurozona?


El Muro cede la palabra a Antonio Gutiérrez con una colaboración para la Fundación 1mayo de CC.OO. en un foro de debate económico

http://www.1mayo.ccoo.es/nova/ 


Antonio Gutiérrez


La respuesta más precisa y escueta a la pregunta del encabezado podría limitarse a un rotundo monosílabo: NO. Pero sería también una tosca manera de abortar a la primera de cambio esta loable iniciativa del Foro de Debate Económico de la Fundación 1º de Mayo de CC.OO., cuyos promotores son los que acertadamente han formulado la cuestión. Porque o se produce un cambio sustancial o la orientación política actualmente predominante en la Unión Europea y los intereses por ella representados va camino de dinamitar la Unión Monetaria, desvanecer el anhelo de Unión Económica y finalmente hacer del proyecto europeo una especie de “utopía frustrada”; ya que en lugar de culminar el mayor espacio común  de libertad, progreso y equidad, regido con la democracia más avanzada del mundo, se quedaría en un vasto mercado regulado con una ley fundamental: la del más fuerte; y una sola posición a adoptar: la que le permita a cada cual el ordinal que haya sido capaz de alcanzar en ese mercado

viernes, 16 de noviembre de 2012

14-N. Esto era




El 14-N es un éxito de participación. Es un hito cualitativo por el ámbito de la convocatoria internacional. Es una excelente y sólida base de convergencia social por la amplitud del apoyo que ha recibido.


Tal es así que quienes ya tenían su pluma o responso preparado para anunciar el “enésimo fracaso sindical” han tenido que desviar el tiro, tratando de desvincular el incontestable éxito de las manifestaciones del seguimiento de la huelga.


No señoras y señores. La huelga ha sido el catalizador necesario para se vivieran manifestaciones históricas. Lejos del argumento tendencioso que pretende disociar respuesta social y respuesta sindical, el 14-N constata la naturalidad con la que distintas organizaciones e iniciativas sociales convergen cuando se trabaja desde la colaboración, el respeto y el no-sectarismo.

En Euskadi la convocatoria tenía sus propios condicionantes. El esquema buscado por algunas organizaciones sindicales de huelgas separadas estaba preparado desde julio para un esquema maniqueo España Vs Euskadi. La convocatoria europea cambió ese esquema, por más intentos que se hayan hecho de devaluar ese elemento internacional para vestirlo de una huelga de CCOO-UGT. Algunos no es que tengan esquemas caducos. Es que parecen necesitar esquemas caducos.

El seguimiento limitado del paro laboral era previsible. La sombra del huelgón del 29-M en Euskadi es larga, y deja bien a las claras que la división no resta: divide y hastía. El 26-S y el 14-N juntos, no suman ni la mitad del paro de marzo.

Esperemos que las reflexiones colectivas que se piden desde algunos ámbitos cristalicen en algo más que intenciones. No es de recibo el continuo circo sindical en Euskadi y la búsqueda de mínimos comunes denominadores es inexcusable ante la gravedad de los tiempos que vienen.


En todo caso el espectacular seguimiento de las manifestaciones (muy numerosas a la mañana y a la tarde, significativamente plurales las de la tarde) dejan muy buen sabor de boca.


Pero sin duda la dimensión internacional de la jornada de movilización es un valor en sí. Y más lo será en tanto en cuanto sirva para reforzar una acción sindical más coordinada en Europa. Una auténtica confederación sindical.


La crisis ha reventado las costuras del modelo de construcción europea. Unión monetaria y espacio común, pero no unión económica, ni política, ni fiscal. Sin redefinir ese modelo político-económico las perspectivas son nefastas.


Pero en esa redefinición nos jugamos todo. O se avanza en una federalización democrática de Europa con políticas económicas coordinadas o va a prevalecer el interés económico
a-democrático por la vía de los hechos. Una especie de dicta-blanda (“la democracia en conformidad con el mercado” Merkel dixit) para aplicar una política económica única.


Ahí el sindicalismo europeo tiene que decidir si juega un papel y que papel juega. CC.OO. lo ha jugado en grado máximo. No para dar sostén o legitimidad a ninguna movilización propia, como ridículamente se ha argumentado en algunos círculos, sino para integrar espacios clásicos en uno novedoso en el que se van a decidir cosas fundamentales.

La jornada del 14 debe suponer un antes y un después. En ese camino seguiremos.