El viernes 6 de septiembre fui invitado a participar en la mesa redonda inaugural del seminario que bajo
el título “Confluencias políticas y
sociales en una Europa en crisis” organizó el Partido de la Izquierda
Europea, la Fundación por la Europa de los ciudadanos y Ezker Anitza-IU.
Transcribo los puntos de la intervención que planteé, ya que está escrita…
Dos aspectos previos que no por evidentes conviene olvidar.
El primero la importancia de la movilización
social en el ámbito europeo, relacionada con la importancia de articular propuestas
y alternativas al modelo de construcción político y económico vigente.
Movilización y propuesta que no debieran ser un sumatorio de movilizaciones
estatales o nacionales sino tener una lógica compartida en clave europea.

El segundo, es que no estamos en
un terreno del internacionalismo sino que hablamos de una cuestión de necesidad
imperiosa. La gestación de los desequilibrios económicos que estallan en la
crisis tiene una dimensión supranacional. El reflujo del estallido de la crisis
se sitúa en una dialéctica neo-nacional. Acreedores y deudores. Este esquema es
de todo menos inocuo.
Algunas cuestiones de
contexto
- En el periodo de gestación de la crisis, mientras los países centrales de Europa han basado su crecimiento en la exportación de bienes y servicios, gracias a ganancias de competitividad logradas a través de la contención de costes salariales y mejoras en la productividad, los países de la periferia han basado su crecimiento en la demanda interna y el endeudamiento privado.

