jueves, 19 de septiembre de 2013

La historia y la apología



Esto del "es historia" se está empezando a convertir en una fórmula recurrente para sacar del fondo de armario el poso franquista de alguno. 


A ver señores. La historia está ahí y es. 

Negar que existió Franco y una dictadura sería una melonada. Por supuesto aprender de lo que ocurrió, contextualizarla en el escenario histórico en que desató la guerra, porqué se consolidó pese a la derrota del eje en la II Guerra Mundial, los planes económicos del 59 o sus estertores e influencias fácticas sobre la transición. Todo eso es bueno saberlo, discutirlo, investigarlo.

No simplificar procesos complejos sirve para entender mejor las cosas. 




Pero una placa o una calle supone un reconocimiento a algo. Una forma de apología de la actuación de algo o alguien. No se le pone una calle a un médico porque nació, vivió y murió. Se le reconoce por algo que convenimos en que debe ser reconocido. 

Y ese convenio debe partir de valores compartidos y de una ética más o menos común. Este común es muy importante porque sobre él se edificará la convivencia socio-política de un país (la personal es algo mucho más complejo y poliédrico).

Señores/as revisionistas. Nunca Franco ni lo que hizo y representó estará en ningún relato ético compartido. Es historia si. Pero fue/es un asesino, un dictador y un golpista. Un régimen despreciable que forma parte de la historia y por eso debe ser analizado y tenido en cuenta. No reivindicado. 

Si el señor concejal no entiende el razonamiento pruebe a cambiar el nombre de la placa por alguien. Alguien se le ocurrirá con la azarosa vida de este país en las últimas décadas... ¿Ha encontrado el alguien? ¿Verdad que ahora lo entiende?




No hay comentarios: